Dragón Elemental (Volumen I) Prólogo: El comienzo

Dragón Elemental (Volumen I) Prólogo: El comienzo
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Hace mucho tiempo  hubo un suceso que marcó la historia del Mundo Elemental desde entonces. 

 En aquellos tiempos existían poblados con números mínimos de habitantes en todo el Mundo Elemental. Las personas de este lugar tienen la capacidad de manejar una energía local de manifestándose en la facultad de controlar un solo elemento, entre los cuales pueden ser Agua, Tierra, Viento y Fuego. 

 Estos pueblos tenían su jerarquía y un grupo de sabios llamada "la Junta de Alcaldes" quienes eran los representantes  políticos de los distintos poblados. 

 Esos representantes mandamás en una reunión tomaron una decisión de separar los pueblos, ya que hubo un tiempo donde la población de cada uno de estos grupos aumentó drásticamente y empezaron  conflictos y roces por territorios, así que, para evitar esto, tomaron la decisión de separar a la gente de los pueblos en cuatro grandes grupos. 

 Con esa decisión acordaron forjar cuatro grandes pueblos con personas que manejaran el mismo flujo de Elemento - Energía (Nombre de la energía vital para manipular elemento en el Mundo Elemental).

 Así, los grupos que manipulaban una naturaleza elemental afín, conformaron una sola comunidad, separándose específicamente en su elemento respectivo.

 Los cuatro Alcaldes se separaron para hacer de líderes políticos de sus respectivos grupos. Ellos acordaron separar los pueblos  a los cuatro puntos cardinales, a grandes distancias unas de las otras; La gente de elemento viento se dirigieron al oeste, los de elemento fuego al norte, los de elemento tierra al sur, y los de elemento agua, al este. 

 Después de esta división,  más años transcurrieron y estos pueblos surgieron como las cuatro grandes Potencias del Mundo Elemental que aún hasta el día de hoy, se mantienen.

 Nación del Viento al Oeste, Nación del Fuego al Norte, Nación de la Tierra al Sur, Nación del Agua al Este (estos últimos se asentaron en una isla enorme, lejos de los territorios continentales en medio del Océano). 

 El desarrollo de las Naciones es lento en estas etapas de conformación. 

 Algunos pueblos no quisieron anexarse a ningún grupo  y por causa de esto aún existen poblados y comunidades  en medio del mapa del Mundo Elemental  que quedaron como grandes familias y clanes individuales quienes optaron por conservar las tradiciones del principio y no formar parte de la propuesta de los Alcaldes. 

 El Mundo Elemental seguía en construcción por parte de los seres humanos de este lugar, pero hubo un evento que cambió sus vidas para siempre. 

 De la noche a la mañana  aparecieron  multitud de extraños seres, de tamaños gigantescos.

Todos estos seres tenían  armaduras y todo su cuerpo estaba revestido de corazas, algunos eran alados con dos o más de seis alas, algunas  de esas bestias estaban conformadas de cuatro a más de seis extremidades y también poseían unas máscaras de un material muy extraño con diseños variados donde solamente era posible ver los orificios que dejan salir sus ojos brillantes y escleróticas negras.

 Estos monstruos de tamaños sorprendentes no eran violentos, pero ciertamente no pertenecen a la fauna original del Mundo Elemental. 

 Los seres fueron apodados "Dragones" debido a que una de las bestias en una de sus extremidades inferiores tenía un tipo  de caracteres de escritura peculiar como si fuera algún tipo de daño a la armadura que lleva por piel, donde se podía apreciar una semejanza de daño por símbolos que podría leerse como "dragón". 

 Estas bestias también manipulaban la Elemento-Energía, es decir, cada dragón podía controlar algún elemento concreto al igual que el resto de criaturas que componen la fauna del Mundo Elemental. 

 La gente veía que no eran bestias  agresivas y que trataban  de adecuarse al ambiente, sin embargo, todas estas criaturas padecían de una sed considerable por el agua  de la cual bebían bastante  diariamente. 

 El problema comienza cuando un pueblo especial, un clan que no quiso anexarse a ninguna potencia del mundo, llamados los Dihamanty (seres humanos que controlan elemento natural  más un elemento material  de diamante), este clan se especializa en estudios científicos, y son expertos en el estudio de los suelos. Pudieron  predecir un terrible  evento  gestándose el cual no había sido evidente hasta cierto punto. 

 Se trataba de la amenaza de una gran  sequía a nivel global. 

 Los dragones se alimentaban principalmente de agua dulce aunque se había visto que la salada también eran de su gusto y sus grandes tamaños ameritaba que durante un solo día consumieran gran cantidad de agua para hidratarse, por lo que, todo ser vivo se estaba viendo afectados por la falta de recurso hídrico.

La gente empezó a preocuparse y los respectivos líderes de esta época acordaron una reunión de emergencia para unificar criterios y actuar de alguna manera frente a este peligro inminente.  

La reunión se vuelve un desastre, los consejeros no llegaban a un acuerdo, los Emperadores no conocían ninguna solución, ya que, luchar contra estas bestias es bastante difícil teniendo en cuenta que estos seres son de gran tamaño y que manejan Elemento Energía. Sumado a eso, están cubiertos por grandes y abundantes corazas, siendo este último aspecto lo que hace muy complejo el tema de herirlos en combate. 

Esta reunión de emergencia es interrumpida por un sabio de avanzada edad. Lleva túnicas verdes y telas en su torso con el símbolo de su pueblo y se presenta orgulloso delante de los cuatro Emperadores, los líderes de las naciones  y  frente a sus respectivos consejeros. 

—Tenemos una solución, emperadores... —asevera el anciano, con confianza. 

—¡¿Quién es usted?!— alza su voz el emperador de la tierra en contra este sabio.

—¡Vengo en representación del clan Dihamanty, emperador de la tierra! Hemos hallado una solución a este problema.

—Haga el favor de sentarse junto a nosotros...—El emperador del viento hace invitar a ese anciano con ellos a tomar asiento.

—Hemos secuestrado con nuestro elemento material, el diamante,  a uno de estos dragones. Solo el diamante de nuestro clan puede penetrar la dura coraza que llevan estos seres, y sí, pudimos lograr matar a este ser en cuestión y vimos que son energía materializada. Su composición orgánica está hecha a base de energía elemental así que al ser sus armaduras quebradas y su piel traspasada, la sangre de las bestias se evapora y sus corazas se esfuman. El dragón  que atrapamos manipulaba Elemento- Energía de fuego naturalmente, y al morir, hizo combustión su cuerpo  desapareciendo en llamas...—explica el anciano.

 Los presentes se sorprenden por esta información acerca de la naturaleza de energética de las bestias.

 —¡No tenemos más tiempo, si esas criaturas continúan consumiendo agua acabarán con la vida entera! —advierte.

—¿¡Qué propone usted que debemos hacer!?—pregunta el emperador del fuego, teniendo ansiedad.

 En ese instante, multitud de explosiones y estruendos podían escucharse alrededor de los lugares aledaños de donde esta reunión se estaba llevando a cabo. Estaban dentro de una fortaleza de energía elemental, y la estructura empezó a vibrar y escombro empezó a caer.

Eso que ocurre es un indicio de que algunas bestias ya habían comenzado a mostrar su agresividad. 

 —¡Tenemos el objetivo de crear cuatro  Diamantes Elementales, su propósito será absorber a estas criaturas mediante un sello de energía así que de esta forma nos evitaríamos tener que matarlas una por una!

 —¿¡Por qué cuatro diamantes y no uno sólo!?—pregunta el emperador de la tierra.

—¡Cuatro diamantes, uno con energía receptora de una Elemento-Energía específica para contener la cantidad de poder de tantas criaturas que aparecieron de la nada, siendo un diamante por cada clase!—explica el anciano. 

— ¡¿Cuánto tiempo tardarán?!— pregunta otro emperador.

— ¡Cuatro meses! Un mes por cada Diamante con sello receptor. Hasta entonces, que la humanidad resista esta guerra... 

Todos los presentes quedan perplejos, ya que no visualizan la posibilidad de resistir tanto tiempo sin muchos recursos.

 Sin embargo, ya a las afueras era posible escuchar que los primeros combates de lo que sería una larga guerra entre hombres y dragones había dado un inicio. 

Durante estos cuatro meses, el mundo elemental completo se había secado todavía más.

Conseguir comida y agua eran prioridades completas donde además debían enfrentarse a esas bestias. Gran cantidad de personas y animales locales murieron. No solo por causa directa de ese conflicto, sino que murieron también por hambre y deshidratación.

Fue gracias a la fuerza del clan Dihamanty quienes con su segundo elemento material, el diamante, pudieron hacer frente a estas criaturas y hacer función defensiva y protectora  para con el mundo entero.  

Los cuatro meses por fin cumplen su tiempo, por lo que los Dihamanty revelan los cuatro diamantes elementales. 

Crearon un diamante de color verde para viento, otro de color rojo para el fuego, otro de color café para representar a la tierra y otro celeste para el agua, donde se buscaba la absorción de cada energética de cada bestia.

Cabe aclarar, que mientras una reliquia de esas era producida, la misma empezaba a ser utilizada en contra de las bestias que poseían la clase a la que tenían afinidad con el diamante elemental. 

No se sabe cuánto tiempo duró ese proceso hasta sellar  la última bestia que había aparecido.

El noventa por ciento de la población Dihamanty murió tanto en la guerra como en la creación de estos artefactos de sellado para estos grandes seres.  

El clan Dihamanty fue considerado héroe por la labor que realizaron, ellos básicamente salvaron a la humanidad y el futuro de todas las generaciones venideras. 

Cuando los diamantes cumplieron su función, fueron encerrados en unas cajas especiales de color negro y fueron llevadas a sus respectivas naciones, donde cada emperador se llevó cada reliquia a su respectivo punto cardinal. 

Con el pasar de los años, las naciones se reestablecen y vuelven con más poder que con el que contaban antes de la guerra contra los Dragones. Los líderes descubren que los diamantes en los que esos seres aún están retenidos, al tocar la reliquia con las manos desnudas, se transfiere una energía especial a la persona de elemento homólogo en forma de energía, otorgando más poder energético a la persona. 

La naciones, al enterarse de esto, empiezan a ver en estas reliquias gran potencial y deciden usarlas también como fuente de poder militar. 

 Es gracias a este suceso que las artes marciales se vuelven relevantes al ser combinadas con el uso de la Energía Elemental. Muchas de las personas del mundo, ahora, aspiran volverse más fuertes e integrar filas militares con el ideal de obtener poder extra a través de algún dragón del diamante.

Así transcurren más generaciones hasta la actual, donde comienza la verdadera historia, concretamente en la Nación del Oeste, también llamada Nación Elemental del Viento.